Persistir
- Swety Velaquez
- 24 sept 2022
- 2 Min. de lectura

Persistir
¡Hola! aquí estoy de nuevo para compartirles otra cosita que Dios me ministraba. El día de ayer (jueves) estaba organizando mis accesorios porque tenía, pero no los usaba, creo que me puedo auto llamar una mujer clásica me gusta lo sencillo. Pero toco organizar y ahí estaba yo organizando y me encontré con un set de collar que me hizo mi yerno y mi sorpresa es que estaba enredado. Comencé mi tarea de desenredar el collar, pero comencé a experimentar una frustración y enojo al no poder desenredarlo a la velocidad que yo quería.
Solté todo y me fui a terminar de organizar las cosas, pero seguí pensando en mi collar enredado y al terminar retomé la tarea de desenredar mi collar. No pare hasta terminar de desenredar y volver apreciar la belleza del collar. Tal vez dirás que tiene esta historia de especial es aquí donde te lo dire.
1. El señor me llevaba a pensar las de veces que Dios nos promete algo y al no verlo a la velocidad que queremos nos frustramos y hasta enojarnos, soltamos todo y muchos hasta se vuelven al mundo.
2. Muchas veces vamos hacia lo prometido, pero al no ver lo que esperamos nos entretenemos en otras cosas. Las mismas que nos pueden alejar del propósito.
Cuando Dios nos habla debemos tener la paciencia para ver lo prometido, Abraham debió tener paciencia para ver su promesa y si miras bien la historia al pasar el tiempo Sara no vio nada decidió ayudar a Dios al darle la sirvienta, esto trajo otros problemas que aun hoy nos sigue afectando. No podemos apresurarnos. El enemigo es especialista el poner distractores que afecten nuestra fe, paciencia y enfoque.
Muchas veces ponemos nuestra mirada en cosas que Dios no quiere, pero en nuestra naturaleza por ser impaciente perdemos el camino. Cuando yo comencé a desenredar mi collar había perdido mi propósito que era terminar de organizar y me concentre tanto en desenredar el collar que me olvide porque estaba ahí. No vemos la promesa y cualquier cosa nos entretiene, cualquier cosa y lo que me llamo la atención que el collar no estaba tan enredado como para tardarme tanto, el enredo se puso peor a la medida que trataba de arreglarlo.
Cuantas ves sucede eso que se dice “esto es por un tiempo” “siento hacer esto” “no pasa nada si lo hago”, en fin, todas esas cosas nos llevan a distraernos y sacarnos de nuestro objetivo. El mío era terminar de organizar, pero puede ser terminar una carrera, un trabajo, una cuidad, dejar malos hábitos, en fin, cualquier excusa es buena para dejar de persistir para ver el milagro.
Dios nunca se cansará de ti, jamás permitas el pensamiento de que molestas tanto, Dios te ama y quiere lo mejor para ti. Tu misión es persistir hasta vencer.
Bendiciones
Neida Velázquez



Comentarios