Mi identidad
- Swety Velaquez
- hace 3 días
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Cuando hablamos de la identidad muchas personas piensan que es lo que hacen y de inmediato contestan yo soy enfermera, maestra contable, pastora o pastor, ingeniero y ect. La realidad es que la identidad no tiene que ver con esto. según los expertos la identidad es: Son las características únicas de un individuo, incluyendo personalidad, nombre, valores, creencias y recuerdos.
Si lo llevamos al punto espiritual yo como pastora he podido ver creyente que caminan sin autoridad, porque no saben su identidad en Cristo. Muchos solo logran entender que Cristo murió y resucito por nuestros pecados, pero es mucho más. Veamos algunas:
Hijos de Dios y Amados: Al aceptar a Cristo, nuestra identidad primaria pasa a ser la de hijos adoptados por Dios, amados incondicionalmente.
Nuevas Criaturas y Redimidos: La sangre de Cristo pagó nuestra redención, limpiando el pasado y otorgando un nuevo comienzo, una "nueva criatura".
Justos y Santos: A través de Él, somos hechos justicia de Dios y santificados (apartados para Él), permitiéndonos vivir en victoria.
Ciudadanos del Cielo: Nuestra identidad cambia de la terrenal a una celestial, enfocándonos en el reino de Dios y no en las cosas del mundo.
Obra Maestra con Propósito: Somos creados para buenas obras, diseñados singularmente para cumplir el propósito de Dios.
Seguridad y Valor: Nuestra identidad está segura en Él, eliminando la necesidad de compararnos o buscar aprobación, pues somos "tesoro" diseñado con esmero.
El enemigo ha sido muy hábil para engañarnos y que no podamos ver todo lo que somos, si caminamos sin entendimiento esto traerá que caminemos cojos en la vida. Andaremos en círculos sin llegar a ninguna parte. Veo que muchos creen las mentiras que el enemigo se ha encargado de difundir y lo peor aun es que desde los altares salen este tipo de ataques.
Una iglesia que oprime no es de Dios, una iglesia que castra los sueños y la identidad de hijos es religión, el precio del maestro ha sido demasiado alto para que estemos viviendo por debajo del nivel. Somos muy contradictorios, decimos somos hijo de Dios, pero vivimos como mendigos, decimos que somos del reino y vivimos en conceptos gubernamentales que solo esclavizan al individuo.
Si aprendemos nuestra identidad, podremos caminar hacia nuestro propósito y creo firmemente que es desde ese punto que nos sentiremos realmente satisfechos.
La sociedad demanda demasiado y por nosotros no saber nuestro valor y nuestra identidad tendemos a seguir modelos que lejos de acercarnos a la verdad nos lleva a vivir una vida, de filtros, mascara y lo peor un gran vacío que tratamos de llenar con lujos, vicios, glotonería y muchas cosas más. Descubrir nuestra identidad comienza con pasar tiempo con el amado y descubrirte en tu silencio para entender y aceptar tu identidad. Tu no eres lo que haces, tu no eres lo tienes tu eres más, eres hijo o hija del eterno.
Bendiciones
Neida Velazquez



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