Las emociones no combinan con la fe
- Swety Velaquez
- 17 mar 2022
- 4 Min. de lectura

Estamos en una era donde todo lo que tenemos a nuestro alrededor nos mueve emociones, ya sea de tristeza, ansiedad, ira, complejos y mucho más. Cuando venimos a Cristo a la familia de Dios estamos batallando con nuestras emociones y muchas veces nos afecta recibir algo de parte de Dios. Como estamos tan expuesto a ser lo que sentimos o pensamos sentir que pensamos que con Dios es lo mismo. Cuando nos dejamos llevar por nuestras emociones somos como las olas del mar. Las emociones nos pueden hacer sentir cosas que no son reales y nos puede llevar a que estemos especulando o asumiendo cosas que al final nos puede llevara atrasar nuestro viaje o a que se desista de continuar.
Las emociones si no están balanceadas dentro de nosotros nos puede llevar a vivir una tremenda pesadilla. Dios nuestro creador sabe como estamos hecho, de donde procedemos y toda nuestra historia por eso el conoce nuestras debilidades, pero aun así confía que hagamos su trabajo. Agar cuando dio a luz a Ismael fue maltratada por su ama Sara y ella se fue de donde estaba para abrirse camino y Dios a pesar de no ser hijo de promesa abrió agua en medio del desierto, pero aun así ella tuvo que volver al lugar donde había recibido maltrato. Que te quiero decir con esto que cuando estamos presos de emociones o sentimientos incorrectos salimos muchas veces huyendo del lugar, pero en algún punto tenemos que volver al mismo lugar. Se que en este punto no entiendes o ves muy claro lo que te quiero decir, pero ahora me explicare mejor.
Todos tenemos una historia, todos tenemos una familia un origen y no todos están contentos de el origen de nuestra existencia. Muchos son productos de una violación, de un matrimonio infeliz, tal ves otros fueron un embarazo no deseado, en fin, cualquiera que haya sido tu origen sabemos que todos tenemos uno. Yo siempre digo que cuando nacemos somos un libro en blanco y nuestros padres escriben en ellos. Los expertos dicen que los primeros cinco años de vida se forma el sistema de valores del ser humano y esto nos seguirá toda la vida. Ya sea para bien o no pero ya estamos marcados con esto. Cuando venimos de un trasfondo de mucho dolor en la adultes podremos confrontar situaciones o conductas que ni nosotros mismos somos capaces de entender.
A todo esto, estamos tan expuestos a publicidad que nos llevan a sentir diferentes cosas que cuando estamos en la nueva vida en Cristo y escuchamos la palabra fe y como opera es justo ahí que se forman los conflictos espirituales emocionales. La fe con las emociones no combina. La biblia dice que para agradar a Dios debemos tener fe hebreos 11:6 Dios nos dio una medida de fe que primeramente es la que nos permite aceptar a Jesús, pero nos toca desarrollar la fe. La fe es un plato que se come en frio si sé que suena fuerte, pero es verdad. ¿Que quiero decir? Simple la fe no es emoción, no se puede dejar gobernar por las emociones y sentimientos. No estoy diciendo que no es bueno tener sentimientos o en momento determinado estemos bajo una emoción, lo que digo que tu fe no puede alimentarse de tus emociones.
Cuando nos dejamos llevar por esto es cuando podemos ver gente que un día están en victoria y otro día están mal, un día creen en otro son victima de Dios. Muchos viven enojados porque Dios no les ha dado todo cuanto han querido y por eso pueden sentirse victima de Dios cosa que es un disparate porque Dios nos dará todo aquello que tengamos la capacidad para administrar.
Yendo a la raíz
Moisés luego de ser criado con egipcio mata un hombre el sale corriendo y pasan 40 años donde Dios lo envía a regresar. ¿Qué te quiero decir con esto? Simple si no pasas tu clase en fe volverás a donde venias huyendo. Si quieres que tu fe sea firme y correcta tendrás que entender tu identidad en Cristo y sanar tue emociones ir directo a la raíz del problema porque de lo contrario estarás subiendo y bajando. Tu fe no te ayudara a llegar a tu propósito. Como Agar y Moisés posiblemente tendrás que ir al justo lugar que vienes huyendo. Para avanzar hay que retroceder muchos no quieren eso, quieren la fórmula mágica que te dice declara esto y pasara lo otro.
No continues siendo preso de tus emociones toma acción y comienza a arrancar todo aquello que no te ha permitido disfrutar de tu nueva vida en Cristo. Él quiere sanar tu vida, él quiere bendecirte y si me dices “usted no sabe mi historia” “no conoce mi dolor” “es difícil”… y todo lo que me quieras decir te diré que a pesar de tu historia y tu dolor al ser hijo(a) de Dios al final todo obrara para tu bien. Romanos 8:28 donde el enemigo pensó destruirte es justo ahí que eres fuerte.
Bendiciones
Neida Velázquez



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