El poder de las palabras
- Swety Velaquez
- 7 oct 2022
- 3 Min. de lectura

Yo llevo cristiana 45 años, pero al comienzo de mi vida adulta por mi trasfondo de dolor era muy negativa y muy mal hablada. Aunque tenia fe hasta cierta medida mi boca no hablaba lo que yo creía. Fueron muchos años de conflicto interior porque para mi era decir mentira que si estabas enfermo decir estoy en victoria. Luego de dejar de ser oveja y me convierto en pastora fue mas fuerte ya que de por si somos ejemplo siendo ministro era el peso doble. Todos te escuchan, te observan y te critican por consecuencia hay que ser mas sabio en lo que se habla.
Me había expuesto a predica, seminarios y talleres para mejorar mi boca; cosa que logre hasta cierto punto, pero no conquiste hasta hace poco. Mi esposo me enseño que hay gente de wao esto no es otra cosa que se te dicen las cosas hasta que un día tienes el rema (revelación) y dices “wao ahora entiendo” esto me paso a mí. Yo no me sentía completa por este problemita que creía que estaba echando mentira al declarar que estaba bien, aunque no pudiera ni respirar.
Desde hace mas de tres años yo vengo atravesando un fuerte proceso a lo cual no entendía el porqué, pero Dios es bueno y nos enseña con amor y paciencia. Yo siendo pastora y amando a Dios como lo amo por mi historia habían ciertas secuelas en mi interior que no me permitían avanzar y no podía recibir todas las promesas que el padre me había dado. Yo me desesperaba de momento poque profetas venían a decir “pronto” “y estas por entrar a tu temporada de Dios para ti”, pero no veía nada porque habían cosas deteniéndome. Una de las principales era mis palabras, decía creer, pero lo que hablaba no era del todo así. Esto provoco dilatación en lo prometido. Dios nos dio el poder en nuestra boca y lo usamos mal. Para ser creyente parecemos que nos ponemos de acuerdo con el enemigo, pues hablamos mas lo que el dice que lo que dice el Señor para nuestras vidas. . El evangelio es buenas nuevas en si es un mensaje de esperanza y positivo.
Las palabras son energía y es justo eso lo que usa el diablo, los falsos profetas y hasta los brujos para decirte las cosas que son ciertas, pero a nivel torcido. El diablo es especialista el torcer la verdad. El enemigo no puede leer tu mente, pero si tu energía de tus palabras. Con lo que hablas serás condenado o serás bendecido. Yo por mucho tiempo usaba la expresión dentro de todo bien cuando me preguntaban como estaba y en mi mente y corazón no era con mentalidad de víctima, sino declarando que cualquiera que sea mis circunstancias yo estoy bien, pero la gente no lo miraba así, me miraban con lastima, desprecio de que siempre tenia algo o tal vez con la idea que me preguntaran ¿qué estaba pasando? Y en verdad no era eso, según yo estaba declarando bien, pero la gente no lo tomaba así.
Comencé a pensar si la gente esta tomando esto de la forma incorrecta, ¿cómo lo estaba usando el enemigo en mi contra? Fue en ese momento que se convirtió en rema lo del poder de las palabras. Si nos detuviéramos realmente a pensar la fuerza que tiene las palabras tendríamos mas cuidado al hablar. Por las palabras podemos ser levantados o derivados. Hay que hablar la palabra sobre todas nuestras circunstancias y creer. La biblia dice “que si dos se ponen de acuerdo lo que atas en la tierra será atado en el cielo”. En nuestro interior tenemos que poner nuestra boca de acuerdo con la mente, nuestra boca tiene que ir ligada a la palabra de Dios y al hablar la palabra de fe y esperanza y entonces cambiaremos nuestro entorno en el nombre poderoso de Jesús.
Bendiciones,
Neida Velazquez



Comentarios